Semana 12 12/09/2026

Cómo lidiar con falsos maestros

Lee para el estudio de esta semana

2 Corintios 10: 1-17; Jeremías 9: 24; 2 Corintios 11: 1-15, 22-28; 12: 20-21; 13: 5.

Para memorizar

«Porque las armas de nuestra milicia no son mundanas, sino poderosas en Dios para destruir fortalezas» (2 Cor. 10: 4).

Como si Pablo no hubiera tenido ya suficientes problemas, surgió otro con el que también tuvo que lidiar: los falsos maestros en la iglesia. Pablo no era el tipo de líder narcisista preocupado por mantener su reputación, su propia imagen, con gran necesidad de recibir admiración y una falta notable de empatía hacia los sentimientos de los demás como medio para legitimar su poder y su autoridad sobre sus subordinados.

Si Pablo hubiera sido así, no hubiera enviado una carta fuerte que llamaba la atención de la fidelidad en la iglesia para mantenerla sana. Reprendiendo el mal y produciendo el temor necesario para separarse de él (Pr 16:6) Los maestros narcisistas predican temas suaves al gusto del oyente. Rehúsan la profecía como miedo y dura. Pero Pablo fue enfático al declarar que la tristeza que les produjo por la represión era para bien, para que se arrepintieran. (Hb 12:5-7,11) los lideres narcisistas buscan siempre cuidar su reputación y que digan que él, los entiende y que es bueno y practico. Que no necesita tanto de doctrina, sino que humildemente les dice que vivan en amor y punto. Pero Pablo no cuidaba su reputación. Si ahora se estaba defendiendo es porque lo acusaron de deshonesto y divisionista y de querer iniciar una nueva secta (Hch 24:4,5) fue para dejar en claro su ministerio. No porque quería cuidar su imagen

Si habló fuerte no es porque no tenía empatía con los sentimientos de los demás y quería imponer su autoridad, sino para que entiendan cual es el camino para andar por él. (Is 30:21) es decir, volverse a la ley y los profetas. (Hch 24:14), (Is 30:9-11) los falsos maestros que buscan proteger su imagen y ser admirados cuidan su reptación no queriendo anunciar el menaje directo y de represión de Dios para que se arrepienta la gente de su mal camino. Hoy hay que denunciar a Babilonia, la bestia y su imagen y su marca. Los maestros narcisistas se oponen a este mensaje como lo hicieran con Pablo.