Guerra espiritual
Lee 2 Corintios 10: 1-11. La mansedumbre de Pablo en su trato con los corintios era a veces confundida con debilidad. ¿Qué palabras o frases de este pasaje revelan la valentía de Pablo para lidiar con el problema de los falsos maestros en Corinto?
Pablo defiende su ministerio
Pablo comienza mostrando que su comportamiento personal es humilde y manso como Jesús. Pero cuando hay que hacer saber la voluntad de Dios. Esta se debe presentar con la autoridad divina. Es decir, con la escritura, ya que solo Dios sabe cómo tratar los casos. El escrito de la palabra de Dios es como “martillo que quebranta la piedra” (Jer 23:29) así Pablo demostraba que no era él, el guía sino Jesús. Que contrarrestar a los falsos maestros no nacía de él, sino de la orden divina. No hacerlo dejaría la duda de que los otros podían tener la razón.
2 Corintios 10:2-6 ruego, pues, que cuando esté presente, no tenga que usar de aquella osadía con que estoy dispuesto a proceder resueltamente contra algunos que nos tienen como si anduviésemos según la carne. Lo decía por los diezmos.
3 Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; 4 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, 5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, 6 y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.
Pablo tenia la apariencia de los grandes profetas como Juan Bautista y Jesús mismo en su autoridad. Cuando Juan el Bautista y Jesús predicaban, hacían temblar a sus oyentes, pero cuando se acercaban para hablar con ellos eran muy amigables. Porque una cosa es cuando se presenta la pablara que derriba todo pensamiento equivocado y destruye toda enseñanza errada y otra cuando hay que ayudar a los humildes. Los lideres cobardes hacen creer que los fieles son duros porque los enfrentan a ellos y se esconden tras la iglesia para que los cuiden. En el enfrentamiento Jesús parecía muy agresivo para demostrar sus verdades. “Hipócritas” les decía a sus oponentes. Al soberbio le resistía, pero al humilde daba gracia. (Stg 4:6)
Pablo por las cartas estaba dando enseñanza directa para curar los males de la iglesia. Por eso decían que sus cartas eran osadas, pero cuando hablaban con el veían que el les explicaba con las escrituras lo que había dicho por carta. Por ejemplo, el caso de los pecados y el juicio que se tenía que hacer estaba enseñado por Jesús (Mt 18:15-17) para no acusar injustamente y Pablo escribió que debía aplicarse la regla para curar el mal, sin penas, ni resentimientos frente a la resistencia del mal. Los falsos maestros ponían paños tibios a la enseñanza. Pero eran agresivos cuando alguien les quería aclarar la verdad. Tomaban piedras, perseguían, difamaban, acusaban inventaban para desprestigiar. Usaban armas carnales. Pero Pablo dice, que usaba las armas de Dios. Es decir, su palabra (Ef 6:15-17) Por tos esto les dijo
2 Corintios 10:7-8 Miráis las cosas según la apariencia. Si alguno está persuadido en sí mismo que es de Cristo, esto también piense por sí mismo, que como él es de Cristo, así también nosotros somos de Cristo. 8 Porque aunque me gloríe algo más todavía de nuestra autoridad, la cual el Señor nos dio para edificación y no para vuestra destrucción, no me avergonzaré; 9 para que no parezca como que os quiero amedrentar por cartas.
La autoridad de Dios
La autoridad de Dios se llama: “Así dice Jehová” Por eso los oyentes decían: “nos ha hablado en Nombre de Jehová” Y por eso decía Dios: “El que presumiere hablar en mi nombre cuando yo no hablé, el tal profeta perecerá. No le temáis”. (Dt 18:20-22) Así que, cuando Pablo dice que habla con la autoridad de Dios. Es porque Dios lo autorizó a hablar. El verdadero líder, no se atribuye autoridad, sino que guía con el escrito mostrando así que esta autorizado por Dios para guiar al pueblo.
2 Corintios 10: 10-11 Porque a la verdad, dicen, las cartas son duras y fuertes; mas la presencia corporal débil, y la palabra menospreciable. 11 Esto tenga en cuenta tal persona, que así como somos en la palabra por cartas, estando ausentes, lo seremos también en hechos, estando presentes.
Pablo no rehúye enfrentar a los falsos maestros diciendo. “tenemos una doctrina establecida y no hablas de acuerdo con ella” No. Pablo no demostraba cobardía enfrentaba a los falsos maestros con la autoridad de la pablara.