La comunión del Espíritu Santo
El apóstol Juan da un concepto claro de lo que es la comunión del Espíritu entre los miembros de la iglesia.
1 Juan 1:1-3 lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo.
El Espíritu Santo y su obra
El Espíritu Santo es presentado desde el principio del mundo. Cuando Dios estaba recorriendo el mundo para crearlo (no como planeta pues este ya estaba hecho muchísimo tiempo atrás) Allí ya estaba el Espíritu Santo moviéndose sobre la “haz de las aguas”. Él se encargó junto con el Padre y el Hijo de crear al mundo (Sal 104:30), (Job 33:4) Por eso el texto dice: “Hagamos al hombre” “según nuestra semejanza” lo que indica que el espíritu también tiene forma antropomorfa. De un ser humano. El inspiró las escrituras por medio de los hombres que la escribieron (2 Ped 1:21) y por lo tanto, él nos habla por medio de la pablara y cuando todos la estudiamos, llegamos a pensar igual en relación con la verdad. Medio por el cual se nos pide estar unidos teniendo comunión. (Ef 4:13) Así los corintios estarían unidos en la verdad con ellos que los saludaban.
Como es la naturaleza del Espíritu Santo
Algunas personas sostienen que el Espíritu Santo es solo una fuerza o influencia. Pero la misma expresión comunión nos dice que debemos mantenernos en armonía con este ser. Algo que jamás podría hacer una fuerza activa o energía. Si aparte de Jesús y el Padre debemos tener comunión con él más. Entonces quiere decir que es aparte de Dios y Jesús. Pablo se hubiera ahorrado de hablar diciendo “Únanse al padre y al hijo que son el Espíritu”. Pero Pablo lo presenta como un ser independiente de ellos.
Como se logra la comunión en la iglesia
Sobre las bases ya descritas, es que Pablo nos dice que la comunión del Espíritu está con nosotros. Cuando se está en el conocimiento de la palabra, se entiende las doctrinas y profecías que señalan al pueblo verdadero de Dios y sus creencias. Cuando cada individuo dentro de la iglesia piensa así, hay comunión entre unos y otros. (1 Jn 1:1-3)
El Espíritu Santo y su misión
Lee 1 Corintios 2: 10-11; 3: 16; 12: 11; 2 Corintios 3: 6-17. En 1 y 2 Corintios existen más de cuarenta referencias al Espíritu Santo, quien promueve la edificación de la iglesia (1 Cor. 14: 12), capacita a las personas para la misión (1 Cor. 2: 4-5), nos revela las cosas profundas de Dios (1 Cor. 2: 10-11) y nos las enseña (1 Cor. 2: 13), mora en nosotros (1 Cor. 3: 16; 6: 19), coopera con Cristo para nuestra justificación (1 Cor. 6: 11), otorga dones espirituales a la iglesia (1 Cor. 12-14), nos sella para la salvación (2 Cor. 1: 22), imprime la ley en los corazones humanos (2 Cor. 3: 3), y da nueva vida en Cristo (2 Cor. 3: 6) y libertad del pecado (2 Cor. 3: 17). Sin duda, no podemos vivir sin el Espíritu Santo.