Juan El Bautista y La Preparación De Un Pueblo
Lee Marcos 1:2-5. ¿Cuál era el propósito del ministerio de Juan el Bautista?
La llegada de Juan el Bautista fue el cumplimiento de la profecía de Isaías 40:3. El desarrollo de Juan desde la infancia hasta su adultez estuvo marcado por la fidelidad a Dios. Satanás temía perder su dominio sobre la humanidad después de escuchar la voz de Juan en el desierto (ver Elena de White, El Deseado de todas las gentes, pp. 195-196). La maldad de los oyentes de Juan quedó al descubierto de una manera que hizo temblar a Satanás. El dominio de este sobre Israel se veía amenazado. Intentó repetidamente disuadir a Juan el Bautista de su estilo de vida fiel y su confianza en el Mesías, pero fracasó.
Juan vino con el poder de Elías para cumplir la misma misión que la de Elías. Elías llamó al pueblo a los mandamientos de Dios y renunciar a los baalés. Juan Hizo, lo mismo. Estaba escrito del Elías que vendría que este llamaría la atención a la ley de Moisés para volver el corazón de los padres a hijos e hijos a padres (Mal 4:4-6) Por eso Juan llamó a dar frutos de arrepentimiento. (Lc 3:7) Los frutos solo se dan cuando se medita en la ley de día y de noche y se es como árbol que da su fruto en su tiempo y su hoja no cae (Sal 1:1-3) bajo este mensaje anunció la llegada del Mesías a quien se debía esperar dando estos frutos de justicia, porque este Mesías vendría para separar el trigo de la cizaña y poner el hacha a la raíz de todo árbol que no da ese fruto de obediencia a la ley (Lc 3:8, 9)
Era un mensaje fuerte, de acuerdo con el pecado del pueblo. Habían dejado la ley de Dios y estaban dirigidos por tradiciones inventadas por los dirigentes y sacerdotes. Estos falsos pastorees habían desviado al pueblo de su Dios (Mr 7:6-9) Ahora Juan los llamaba a ellos en primer lugar. Sabía que muchos de ellos estaban haciendo alianzas con Roma y traicionando al pueblo de Dios. Estaban participando de prácticas ocultitas y teosóficas y por esa causa les dijo “serpientes, Generación de víboras. Quien les ha enseñado a huir de la ira que vendrá” No les gustaba los mensajees de juicio y prohibían computar los tiempos profecitos y se deshacían de los profetas que les llamaban la atención a volverse a Dios. (Mt 23:39) Por eso este mensaje directo y duro. Hoy tambéis vemos lo mismo en el pueblo de Dios. Dirigentes ecumenoizándose con el papado, yendo a coquetear y buscar alianzas diabólicas con Amalec. El mensaje de Juan llega hasta ellos “Serpentees, generación de víboras” estos mismos se oponen hoy al mensaje profético y se les dice. “Ya el hacha esta puesta a la raíz de todo árbol y le que no hace buen fruto será cortado y echado fuera”.
Al igual que los profetas de antaño, estamos llamados a proclamar un mensaje de arrepentimiento y fe y obediencia a la ley para salvarse (Apoc. 14:6-12). No débenos acobardarnos ahora y debemos salir a proclamar ese ultimo mensaje. Jehová esta por nosotros.